El otro día de recogida, pasé por el museo que siempre que paso digo, quiero entrar, pero nunca entraba y ese fue el día. Me encantó, en la parte de abajo habia cosas de la Bahuaus y estaba la silla de Rietveld. La parte de arriba era de moda y estaba decorada con espejos, y yo pues lo flipé un poco.
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