martes, mayo 21

Él le dió su corazón.
Frío, carnoso, brillante, rosa fucsia.
Ella no quiso esconderlo ni guardarlo en un cajón, pues éste era precioso.
Buscó el marco más dorado y tosco que tenía, (para no quitarle protagonismo al órgano),
y así poder observarlo detenidamente cuando llegase a casa.



No hay comentarios:

Publicar un comentario