miércoles, mayo 22
No shame
Siempre he sido muy vergonzosa... y lo sigo siendo, hasta que un día tuve hambre y la vergüenza no me dió de comer. Conclusión: Con la vergüenza no se come.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Entrada más reciente
Entrada antigua
Inicio
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario